Edwin_TrenchImponente y majestuosa comienza a verse la Corbeta Esmeralda de Prat que se construye en la ciudad de Iquique y que será inaugurada como Museo el próximo 21 de mayo de 2011. La representación a escala real de la gloriosa nave se levanta en el paseo Lynch y ya presenta importantes avances en su construcción. Así, va tomando forma el emblemático buque que se convertirá en el proyecto patrimonial histórico más importante del Bicentenario.

La idea de construir la Corbeta, nació por una iniciativa de la minera Collahuasi, quien realizó una encuesta a sus tres mil trabajadores para conocer su opinión respecto de cuál sería el mejor legado que podrían dejar a la comunidad iquiqueña, con motivo de la celebración de los 200 años de vida independiente del país.

Según relata el Gerente de Proyectos de Collahuasi, Edwin Trench, “un 80 por ciento de los consultados votó por la construcción de una réplica de la Esmeralda de Prat, por lo que se tomó contacto con la Corporación Patrimonio Cultural de Chile y se contrató a un grupo de ingenieros navales para que realizaran un estudio preliminar y determinaran los costos aproximados de este proyecto, todo esto al amparo de la ley de donaciones culturales”.

“La tarea no fue fácil, porque los planos originales del buque se perdieron luego de que el astillero, donde fueron confeccionados, se quemara tras un bombardeo ocurrido en la Segunda Guerra Mundial. De todas maneras la información que se logró recopilar fue extraordinaria para iniciar la construcción de esta obra”.

 

Trench, que durante toda su vida ha estado ligado a la Armada de Chile tras haber sido ex oficial de marina y con tres hijos en la Institución, reconoce que dentro de todos los proyectos que ha tenido que liderar en la minera, el del Museo Corbeta Esmeralda es “el desafío más importante que me ha tocado asumir”.

“Cuando la minera me pidió que me hiciera cargo de esta iniciativa, para mi fue un orgullo. De inmediato me puse a trabajar para echar a andar este proyecto. Había que tomar decisiones para congeniar nuestra disponibilidad de presupuesto con los costos que tendría la obra, de manera que el sueño que muchos tenían de volver a ver la Esmeralda pudiera hacerse realidad.

Con la modificación de algunos elementos, que en nada interferirían en el producto final, logramos armar un diseño que satisfacía todas nuestras necesidades y expectativas, de modo que pudiéramos reflejar el emblemático buque tal cual era.

En este proceso nos contactamos con la Corporación del Patrimonio Marítimo de Chile, que preside el almirante Rodolfo Codina, y firmamos un convenio por el cual esta organización quedó como administradora del proyecto.

-¿Cuáles son las empresas involucradas que están trabajando en el proyecto?

Astilleros MARCO chilena en Iquique es la empresa encargada de la construcción y Amercanda, de la museología. Además existen otras empresas que también han querido participar para no perderse la oportunidad de trabajar en un proyecto como este.

 -¿Han tenido muchas ofertas?

“Sí. Lo que pasa es que este proyecto es tan emblemático, que para estas empresas es un honor, por así decirlo, poder participar en él. El 21 de mayo es una fecha importante para Chile, pero para Iquique es aún más significativa. La ciudad se paraliza y hay un espíritu especial que llena todo el ambiente. Allá el 21 de mayo representa lo que es el 18 y 19 de septiembre para el resto del país”.

 -¿Cómo han llegado finalmente a levantar este buque sin contar con los planos originales?

“MARCO tiene experiencia en la construcción de buques y el detalle de los planos y todo lo demás es algo que ellos hacen a diario. Ahora, este proyecto ha sido un desafío para todos, porque es único y rompe todos los esquemas. Todo lo que se ha hecho es nuevo, el casco y la manera cómo hemos tratado de reflejar la realidad de la época. Nos hemos basado en fotos, planos de buques similares, filmaciones de la Esmeralda hundida y un montón de antecedentes que nos han permitido reflejar la Corbeta como era”.

 Y tal ha sido la recepción y acogida que esta iniciativa ha traído para la comunidad de la ciudad nortina, que otras empresas relacionadas, han querido dar su aporte. “Por ejemplo, los cañones en un principio, los íbamos a hacer de plástico, para que no fueran tan pesados, pero apareció una empresa de Iquique que se ofreció para fundirlos en acero a precio de costo. Lo mismo nos pasó con el revestimiento del casco que tenía que ser de cobre. Nosotros aportamos este material y licitamos para que una empresa hiciera el trabajo de laminar el casco en cobre. Entonces apareció IMALPA, empresa viñamarina, que no quiso quedar fuera y ganó la licitación.

Incluso estamos fabricando elementos náuticos con los reos de la cárcel, de manera que todos estén integrados en esta gran obra. No hay duda de que este ha sido un proyecto sumamente vinculante”.

 -¿Se inaugura el proyecto el 21 de mayo del próximo año?

Sí, la verdad es que la fecha de término de construcción es a fines de abril, por lo que tenemos 20 días de resguardo por cualquier eventualidad.

El Museo Corbeta Esmeralda

 No sólo la estructura del buque es lo que llamará la atención de los visitantes. La principal atracción será el recorrido por sus interiores, donde los asistentes podrán revivir lo que fue el día antes del Combate Naval. Y será la empresa Amercanda, la encargada de implementar la museología, con un recorrido que mostrará imágenes, voces y sonidos para transportar a los visitantes a la cotidianeidad de ese día. Así lo explica Trench, al decir que “uno tras otro estos espacios, con su mobiliario y ambiente de época, nos mostrarán la simpleza e intimidad de la gloriosa tripulación. Pantallas distribuidas a través del recorrido, traerán las imágenes de las múltiples tareas, las diversas funciones de las jerarquías, y las situaciones a que se vieron enfrentados, buque y tripulación, en esa época”.

Una de las tareas más difíciles que encierra esta obra es la vestimenta del buque. Aunque pudiera parecer algo básico, “ha sido sumamente complejo, porque hay que colocar desde cobertores en las camas hasta el detalle de las fotos, loza, herramientas, lámparas y un sinfín de cosas que vamos a necesitar”.

La idea es que tú entres al camarote de un oficial de la Esmeralda y sientas que efectivamente éste perteneció a uno de los marinos de la gloriosa dotación y puedas ver en qué condiciones dormían y los elementos con los que contaban”.

-¿Cuál es el valor patrimonial que tendrá el Museo Corbeta Esmeralda?

“Este proyecto será un tremendo aporte a nuestra cultura e identidad histórica. Los hechos bélicos de un país son parte integral y fundamental de la razón de ser del ciudadano. Todas las historias y epopeyas sobre cómo se formó el país van quedando insertas en uno. Y el chileno en particular, es una persona muy arraigada a su tierra y parte de ese arraigo está dado por su historia. Y en esa historia, probablemente el Combate Naval de Iquique sea uno de los hechos más relevantes”.

-¿Este es el proyecto más importante del Bicentenario?

“Sí, yo creo que no hay otro proyecto patrimonial histórico para la celebración del Bicentenario como la Esmeralda, porque ésta es una obra que va a trascender en el tiempo y se va a mantener por siempre en el consciente colectivo de las futuras generaciones”.

 -¿Cómo se va a mantener el Museo?

“Pensando en el Tricentenario de la República, la minera Collahuasi está considerando seriamente en hacerse cargo financieramente de su operación y mantención. Nosotros tenemos fondos destinados al gasto social en Iquique y probablemente parte de éstos vayan hacia la preservación del Museo Corbeta Esmeralda. Un proyecto tan bonito, si no es conservado como corresponde, se va a echar a perder y queremos que se mantenga en el tiempo”.

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