7 de Diciembre

Comunmente los museos emplazados en edificaciones antiguas no cuentan con la implementación necesaria para que las personas mayores o con alguna discapacidad puedan recorrerlos en su totalidad por lo difícil que les resulta subir y bajar escaleras.

El museo Corbeta Esmeralda desde el comienzo de su etapa de diseño consideró contar con una silla especial para facilitar los accesos a los distintos recintos. Así, durante la construcción del buque se procedió a la instalación de una silla especial ubicada en el sector de proa, bajo el castillo, permitiendo conectar la cubierta principal o de habitabilidad con la cubierta de cañones.

Según explica el director del museo, Andrés Contador, “la idea se tomó de la solución adoptada por el HMS “Warrior”, fondeado en Portsmouth, Reino Unido”.

Respecto al funcionamiento, opera con una batería que se recarga, con energía provista por el buque, a través de un conector en ambos extremos del riel guía.

“Puede ser maniobrada por el propio usuario, mediante unos controles ubicados en los apoya brazos; a control remoto, operado por una tercera persona o bien localmente, por una persona que vaya de apoyo o un apoyo de guías del propio museo”, destaca el director.

La persona más longeva que la ha utilizado, fue un señor de 92 años y el caso más extremo, se registró cuando fue utilizada por un adolescente con parálisis cerebral, el que fue auxiliado por familiares.

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